lunes, 27 de junio de 2011

Rockdiario is Back

En lo que llevo de vida, creo que no recordaba un mes de Junio como este. Literalmente, no he parado, entre nuevos proyectos, asambleas, trabajos de promoción, el estreno de mi tercer cortometraje y tantas y tantas horas de estudio. En un par de días, el mes terminará, y por fín, podré sentirme libre, para disfrutar del verano con la sensación del trabajo bien hecho. El estreno fue un éxito y por fín he aprobado un examen que puede cambiar mi vida, y aunque aún hay en mente varios proyectos, nos merecemos unos días de descanso.
Ahora, más libre, vuelvo a tener el tiempo suficiente como para retomar este blog. Como vereís, las obras no han sido muchas, tan solo unas mejoras internas que ayudarán con las estadísticas de visitas y alguna que otra cosa apenas visible. Creo que el blog va bien como está, asique por eso no he querido cambiar demasiado.

Antes de comenzar esta nueva temporada, quisiera aclarar una cosa. El último post que escribí, aquel en el que me indignaba por la publicidad con la que se había promocionado el concierto de Miguel Costas, ha recibido varias críticas acusándome de mentiroso. Para acallar a toda esa gente, he querido adjuntar una fotografía en donde se comprueba que en todos los carteles de aquel concierto, el grupo que aparecía anunciado no se correspondía con la actuación.


Aclarado esto, continuaré con la tónica habitual de Rockdiario, comenzando esta nueva temporada de la misma manera que la comencé en el año 2010, con la crónica del concierto del autodenominado mejor cantante del mundo.

Con casi una hora de retraso, ya entrada la madrugada, el artista gallego "Miguel Costas" aparecía en el escenario para hacer disfrutar al centenar de personas que allí nos habíamos reunido con las canciones de su último disco, "Costas is Back", en donde ha recopilado varios éxitos de "Los Feliz", "Aerolineas Federales" o "Siniestro Total".
Una vez más, me preguntaba si Miguel Costas habría hecho un pacto con el diablo, ya que desde el "Ante Todo Mucha Calma", parece no haber envejecido.
"No somos de aquí" era el tema elegido para abrir el espectáculo, y ahí, me sorprendía por primera vez, al ver que el tema era coreado por la gran mayoria del público, demostrando que pese a todas las previsiones, Costas tiene en Ávila multitud de seguidores.

Al contrario que el concierto ofrecido en Vigo el año pasado, Costas prestó mucha más atención a su carrera en solitario que a su étapa en Siniestro Total, como se demostraba a medida que avanzaba el repertorio, en el que se incluían temas como "Quien coño manda en Rumania", "Hasta los güevos", "Baja el pantalón", "Yo quería a los ramones" o su último gran éxito "Yo estoy bien, tu estas gordo".

Pero el centrarse más en sus últimos discos, no quiere decir que no sonara algún tema de sus primeros años, como fue el caso de "Diga que le debo", "Tipi dulce tipi", "Assumpta", la cual presentó tras advertir que ibamos a ver un popurrí de Loquillo y Trogloditas, "Pueblos del Mundo", "Yo dije Yeah", "De hoy no pasa" o la arechiconocida "Bailaré sobre tu tumba".

De "Los Feliz" tambien pudimos escuchar algo, como "Vamos" o "Que me quiten lo bailao", canción favorita de Costas según una reciente entrevista.

No ocurrió lo mismo con "Aerolineas Federales", pese a que el disco que se presentaba esa noche incluye varios temas suyos. Si pudimos escuchar "Quero Xamon", en su versión castellana, pero nada más. Aún así, el grupo vigues estuvo presente en todo el concierto, representados en muchas de las camisetas que adornaban la sala. Camisetas que me quedé con ganas de adquirir, pero la noche era muy calurosa, y me ví en la obligación de elegir entre cerveza o camiseta. Imaginareís la opción por la que me acabé decantando...

Tras dos horas de rock and roll, terminaba el concierto, caracterizado por ser uno de los que mejor resultado de sonido han obtenido en la capital amurallada. Normalmente, nuestras salas carecen de buenos equipos, pero parece ser que esta no era la ocasión. El show terminaba, como no podía ser de otra manera, con "Miña Terra Galega", momento perfecto para sacar a relucir mi bandera gallega, mientras una cantidad innumerable de flashes se posaban extrañamente sobre mi cuerpo.

Miguel Costas triunfaba una vez más en Ávila, y nos regalaba temas que ninguno de los que allí estábamos esperábamos escuchar, como "Nocilla que Merendilla", "No somos de Monforte" o "Que tal homosexual".
A mi gusto, faltaron temas como "Marisol", la canción con más gancho de su anterior disco, o temas como "Soy una punk", "No se ligar" o "No me beses en los labios" de Aerolineas. Pero gracias a la ausencia de esos temas, nos hemos quedado con ganas de más, y seguramente, no terminemos el año sin repetir, ya por tercera vez, del mejor cantante del mundo en directo.

Este Jueves actuará en Muros (A Coruña), pero pese a ya estar libres de exámenes, nos queda un poquito lejos... Seguiremos atentos a su agenda de conciertos.

Nos vemos pronto!
Un saludo.

4 comentarios:

raúl dijo...

me alegra que los esfuerzos estén siendo productivos. al leer "que me quiten lo bailao" me han entrao repeluses eurovisivos, fíjate. menos mal que he reproducido mentalmente la canción de assumpta, la grandiosa novia barcelonesa, y se me han quitado todos los sustos.

coeliquore dijo...

¡Alegra verte de nuevo por aquí!!.
No creo que hiciese falta justificar nada a quienes no te creían: peor para ellos.
Buen comentario del concierto.
¡Feliz y merecido verano!!!!!

J.M.B. dijo...

Me alegro que estés de vuelta y todo haya salido tan bien!

Un abrazo

juanvi dijo...

Asistir a un concierto de Costas hoy en día es muchísimo mejor que ver a los Siniestro Total actuales. Tuve el placer de ver a Miguel y a su banda no hace mucho y disfruté como un enano.

Un saludo!!