miércoles, 23 de junio de 2010

Madrid Rock City

Lo dije hace dos años, al volver del Kobetasonik, "Kiss" son la mejor banda de directo que existe. Hoy, sin duda, reafirmo lo dicho, creo que ningún grupo superará jamas a esta banda, y aunque me gusten más los Rolling Stones, puedo decir sin miedo a equivocarme que en cuestión de espectáculo, no llegan a Kiss ni a la suela de los zapatos. Acabo de regresar de Madrid, de pasar una de las mejores noches de mi vida, pero antes de contar nada, me gustaría avisar a toda la gente que vaya a ver en los próximos días a Kiss en directo, que se espere a despues del concierto para leer esta crónica, ya que merece la pena vivir el concierto sin tener ni idea de lo que allí va a ocurrir. Y ahora sí, comencemos la crónica...

Madrid, 17:00 horas. A falta de dos horas y media para el inicio del concierto, el palacio de los deportes ya era toda una fiesta. Una pasarela de caras pintadas desfilando por los kioscos y los bares adyacentes del recinto, una concentración de gente que oscilaba entre los 12 y los 70 años reunidos por un mismo motivo y con la misma ilusión en los ojos. Para muchos era su primera vez, y para otros, una nueva ocasión para vivir algo único. Los conciertos de Kiss nunca son iguales, y en todos ellos, la gente sale sorprendida. A las 18:30 abrieron las puertas, con media hora de antelación según el horario previsto. Jamás había visto el Palacio de Deportes tan lleno. Todas las entradas agotadas, por lo que la organización decidió adelantar la apertura de puertas.

Cuando las gradas aún estaban casi vacias, dado que todo el público se encontraba en la zona de ocio del palacio, comenzaron a sonar "Imperial State Electric". Ojo a este grupo. Ahora no son conocidos por mucha gente, pero de aquí a unos años pueden llegar a ser uno de los grandes. Tiempo al tiempo. A mi, personalmente, me encantaron. Canciones que van desde el blues clásico al rock and roll más salvaje, pasando por canciones que recuerdan a la época anterior del grupo, cuando Nick Royale lideraba a "The Hellacopters". Aún así, pese a que el grupo era bastante mejor de lo que pensaba, no dejaban de ser los artistas invitados. Todos estábamos allí por un motivo, y poco a poco, se acercaba la hora señalada.

Llevaba desde Noviembre con mi entrada. Días, meses pensando en aquel momento que se acercaba. La lona gigante con el logotipo de Kiss tapaba todo el escenario impidiendonos ver lo que sucedia tras este. Apuré el tiempo de espera comiendome un perrito caliente y una buena cerveza. Faltaban tan solo unos minutos y en el palacio de deportes ya no cabía un alma. A las 21:00 horas, las luces se apagaron. Las pantallas gigantes se encendieron para mostrarnos el recorrido de Kiss desde el backstage hasta el escenario. No lo he dicho, pero la banda grababa dvd, y ver al grupo caminando hacia el escenario impresiona más de lo que parece a simple vista.

Fuegos artificiales anunciaban el inicio del concierto. La lona bajó, y Kiss apareció desde el cielo, en una plataforma gigante que bajaba poco a poco hasta el escenario. "Modern Day Delilah", single de su último disco "Sonic Boom", arrancaba el primer aplauso del público, que veía ensimismado a los superheroes del rock and roll. El concierto no había hecho más que comenzar y el público ya había enloquecido. Fue impresionante ver como ya en la tercera canción, "Let me go, Rock and Roll", todas las gradas se habían puesto en pie y saltaban intentando tirar el pabellon. Creo que nadie se quedo sentado, o al menos, eso es lo que a mí me parecia desde donde yo estaba.

Paul Stanley, que parece defenderse con el español, logró meterse al público en el bolsillo charlando con ellos, llamándoles "mis adolescentes, mis hermanos", y cantando frases de las canciones "Una paloma blanca" y "Guantanamera" en castellano. La verdad, creo que he visto a pocos grupos que disfruten tanto de un escenario como ellos, y eso, anima mucho al público.

Tras algunos temas de "Sonic Boom", le llegaba el turno a clásicos como "Deuce" o "Calling Dr.Love", tras la cual Eric Singer nos demostró sus cualidades como batería en uno de los mejores solos que he visto en mucho tiempo. Después nos demostraría además su talento como cantante. Es increible el don que tiene esta gente para ser los mejores en todo...

Tras "100.000 years", llegaba el turno de uno de los momentos cumbre del espectáculo. Algo que pese a que muchos ya habíamos visto, no deja de asombrarte. Gene Simmons y su larga lengua se quedaba solo en el escenario para ascender a los cielos. Campanas, luces blancas, y sangre saliendo de su boca. El diablo estaba frente a nosotros y nos estaba mirando a la cara. Un sonido magistral saliendo de aquel bajo satánico, y unas alas de vampiro que le permitieron llegar volando hacía la parte más alta del escenario. El show ya era conocido por todos los que habíamos visto a Kiss en directo o por aquellos que han visto alguno de sus dvd "Alive", pero pese a que sepas el final, ver volando a uno de tus artistas favoritos siempre es algo impactante.

Una vez estaba en las alturas, y tras los aplausos de incredulidad del público, comenzaba "I love it Loud", la cual abría la mejor parte del concierto. "Love Gun", "Black Diamond", "Whole lotta love", "Lick it up" y "Should it out loud". La locura era general.

¿Sabeis? Es curioso. Antes de ir a Madrid, ya tenía pensado el título de esta crónica. Por eso, me sorprendieron las palabras de Paul Stanley momentos antes de que llegase la siguiente canción. Literalmente, fue algo así como "Madrid is the true rock city". Con el público ya metido en el bolsillo, comenzaba otro de los clásicos del grupo, "Detroit Rock City", tema que, como anécdota, daba nombre a una película que aquí en España titularon "Cero en Conducta". Ya se sabe, cosas del doblaje...

Durante todo el concierto había una cosa que me había llamado la atención, una viga enorme que atravesaba todo el palacio pero que no llevaba a ningún otro escenario. Mis dudas se vieron resueltas en el siguiente tema, uno de los más coreados por el público, la preciosa balada "I was made for lovin you". Sin que nadie lo esperase, Stanley se colgó sobre una tirolina que le llevaba a las gradas. Allí, a tan solo unos metros de donde nosotros nos encontrábamos, y sin que existiese un gran escenario, Paul cantaba y tocaba la guitarra deleitandonos a todos con su lado más sexual.

El concierto no podía ir mejor, y aún quedaban dos canciones que se han convertido en imprescindibles en un concierto de Kiss, como "Beth" y "Rock and roll all nite", durante la cual una lluvia de confeti inundó el palacio.

Nada podía haber ido mejor. Baterias que suben a los cielos, guitarras que se sostienen solas en el aire, plataformas que suben y bajan, fuegos artificiales, fuego en general, y un músico rompiendo su guitarra nada más terminar el concierto. Eso es Kiss. Puro espectáculo, puro rock and roll, y todo ello, por supuesto, de la mano de su música, esa que nos ha acompañado siempre y que nunca dejará de hacerlo. Por que no nos equivoquemos, en directo no hay un grupo que les mejore, pero musicalmente, muy poquitos logran tocar mejor que ellos.

Espero que la experiencia, pueda repetirse una vez más.
Nos vemos pronto.
Un saludo.


5 comentarios:

SERGI dijo...

Jo que envidia tío, hablé esta mañana ocn un amigo de Madrid y me dijo lo mismo, que fue una pasada y espectacular, que la gente salía flipando.
Vaya concierto os habéis cascado, un saludo!!!

Tx. dijo...

Alguna vez he visto tu blog y hoy, al leerte, quería escribir algo. Bueno, como recomiendas, sólo he leido hasta que empieza la crónica de Kiss. El resto sorpresa para el viernes. Y me ha gustado lo que comentas de los Imperial. En realidad voy al Azkena por verles a ellos. Me encantan Backyard Babies y Hellacopters así que suponía que los Imperial podían ser la leche. Lo que he oido me gusta pero me muero de ganas de verlos en directo, si es que para las dos de la mañana, y después de ver a Kiss, sigo viva.
Saludos!

Zeppy dijo...

Ya te digo Sergi, si no es el mejor concierto que vea en este 2010 cerca anda...

Tx, ya es Viernes y supongo que estarás dandolo todo en el Azkena. Espero que disfrutes, creo que es el mejor festival que se celebra este año. Que envidia poder ver otra vez a Kiss y a los Imperial. Seguro que en directo te gustan.
Pasalo bien.


Un saludo a los dos.

Perem dijo...

Debo ser la única persona del Planeta Tierra quien los señores Kiss no le interesan nada, pero nada de nada. Dejando esto a parte, veo que estuvo bien la cosa.

Saludos.

Tx. dijo...

Pues sí, sí que disfruté el viernes en el Azkena, mucho.
Me gustó Kiss pero, vaya, que no es el estilo de concierto que a mí me gusta, que aquéllo parecía la pirotecnia Caballer! ja ja.
Los Imperial estuvieron muy bien, aunque para mí tuvieron mal sonido y me pilló ya con el cuerpo roto. En Madrid no sé, pero en Gasteiz Dregen tocó dos canciones.
Lo demás: Imelda May estupendísima, El Vez muy divertido, The Damned impresionantes... Expectativas más que cumplidas.
Saludo!